Hola! Éste es el cardigan que siempre recordaré como la prenda que comencé y terminé durante el confinamiento de 2020. Puede parecer un poco raro que ésta prenda se corresponda a algo como lo que hemos vivido, pero, así es.

Lo primero de todo era elegir el punto, fue bastante fácil porque ya tenía la muestra y tenía clarísimo que era para éste proyecto. Lo que no estaba tan claro era si iba a ser sweater o cardigan, en ambos formatos lo había imaginado. Pero si es cierto que los que me conocen soy una loca de los cardigans, tengo unos cuantos y he de decir que me los pongo todos. Incluso alguno que uso para ciertas ocasiones porque cuando lo he llevado puesto es como si la suerte me acompañara. Pero esa es otra historia.
Una vez decidido el punto y que iba a ser cardigan tocaba la fibra. Escogí bling bling de we are knitters en color salmón, porque aunque no soy mucho de brillo, aquí es super sutil y tejida queda muy esponjosa.
También quería que llevara botones, así es que otro tanto de tiempo buscando unos botones especiales que combinaran con la prenda, buscando en etsy encontré a Irene que me encantó todos los modelos de botones que tenía, super vintage y me contó que todo lo que tenía era mercería de su bisabuela. Me volví loca.
Y el resultado es el que veis, me encanta y otro detalle que hace que me guste más es la imagen final, pudiendo pisar el campo verde en mi bonita primavera que hemos tenido éste año y que no hemos podido disfrutar. Pero, se comenzó a tejer en un confinamiento y se terminó al aire libre y en pleno campo. Y eso es una buenísima noticia, todo pasa.
