Al fin después de pasar tres meses en casa por el confinamiento pudimos ponernos a camperizar la nueva furgo. Ha habido bastante tiempo de pensar como se iba a organizar todo el interior y ya teníamos la práctica y la experiencia de la anterior después de cinco años para saber que es lo que realmente queremos y que es lo que necesitamos.
Lo que yo siento al moverte en una furgoneta es la libertad de poder hacer lo que sientas y te apetezca en cualquier momento, no tienes prisa ya que por mucho que le pises no anda más rápido. Tu cuerpo se ralentiza y las sensaciones de todo tu alrededor se magnifican. Vives con lo que llevas dentro de un espacio mas bien pequeño pero a la vez sientes que es enorme, eso fue lo primero que me di cuenta la primera vez que volví a la casa de ladrillo después de un mes viviendo en la furgo y el piso siendo un espacio más grande me agobiaba.
Nos hemos movido durante 5 años con una vanette del año ’96, también llamada «la veloz» por eso de que no pasa los 80 km/h, sin aire acondicionado y una furgo cómoda para moverte, más bien pequeña para como íbamos de cargados con la marca a los festivales. Pero hemos recorrido muchos kilómetros con ella y no nos ha dejado tirados nunca! Ya hablaré de ella más adelante, porque se merece y mucho nuestra bolita.
Ahora hemos cambiado de furgo por una más grande, nosotros decimos que es el chalet! una furgo que podríamos meter dentro a la anterior, entramos de pie, podemos meter ducha y baño, cocinar dentro e incluso hacer un «saloncito». Nos volvemos locos! Y por el tiempo que hemos tenido para pensar en su distribución el día que nos pusimos fuimos bastante rápido y ya se ve algún resultado pintón.

Ha habido que limpiarla bastante por dentro ya que aunque nos llegó limpiada con mucho cariño, hubo que frotar un poquito más. Le pasamos el aspirador para quitar toda la arena que pudiera tener, pusimos la goma del protector del suelo, el aislante, una capa de dm para aplanar y por último la tarima. Ah! y se me olvidaba cruzamos un tubo antes para luego poder pasar los cables de la instalación eléctrica de un lado a otro de la furgo.
Después de hacer la parada para comer, nos hemos puesto a aislar el lateral de la furgo donde irá la cama. Tocaba poner un par de capas de aislante y pintar el dm en blanco ya que era reciclado era el momento de darle una mano de pintura. Y aquí está el resultado! Un día super productivo y super contentos de poder avanzar en nuestra nueva furgo.
